18/2/12

Las vacaciones del horror.

Este mensaje, un poco extenso, es para mi señora mejor amiga y quizás para el muchacho extraterrestre, si es que entra para reírse de mi desgracia también. Tras querer grabar un video contándote sobre las vacaciones de horror, que empezaron solo hace un día, recordé que no tenía ninguna netbook o notebook ni mierda para hacerlo, así que hice el victory baby, que no tenía nada de victory, más bien era el meme de angry baby, en fin. Contándote desde el principio, llegamos temprano a retiro. Cuando nos sentamos a tomar algo, pasó una nena de la edad de Priscila con un bebé super pesado en brazos, que se la enchufo la madre, como dicen las malas lenguas, para dar lástima y eso ya me puso frenética. "¿Doña, me convida un pedazo de algo?" Ok. Todo bien igual. Ya veo que cuando llego me queman con antorchas. Nuestro micro estaba demorado 20 minutos. Era gracioso porque el nuestro era de las 16:50, pero el micro de 16:59 ya había partido. No habíamos comprado nada para comer, nos conformamos con un paquete de alfajores pedorros que te dan ahí arriba, igual era más rico que el que nos daban en Bariloche. Fue el viaje más largo que hice en la costa, fue como tomar dos buquebuses, o tres. Llegamos y empezó a llover. Nos subimos al taxi y tenemos tanto suerte que nos toca el taxista más histérico y mala onda que trabajaba esa noche, nos miraba fruncido desde el espejo retrovisor, nos preguntaba cosas con el ceño fruncido inclusive, y casi chocamos dos veces, pero cuando llegamos, nos bajo las valijas. Nos abrió el botones del hotel. Te juro que me dio una buena idea para escribir una historia de horror en un hotel, inspirado por ese chico. Nos miraba con los ojos gigantes y respondía en monosílabos, pero llegamos a nuestra supuesta habitación triple. Cuando abrimos la puerta, era chica como un baño. Nos quejamos un poco, en medio de gastadas a Lautaro que había elegido el hotel, y nos fuimos corriendo a comer. Fuimos a una parrillada que queda a tres cuadras, que nos habían recomendado. Terminó en "Por favor, ¿me traes la cuenta? no me gusta esto", mi madre una vez más, quejándose del servicio y de la supuesta carne vieja que nos habían dado, que pueda que tenga razón pero yo tenía tanta hambre que no veía diferencias. Ver al famoso que te digo que no ubicamos. Entramos a un coffee shop, nos tocó un mozo macanudo y comimos un brownie. "Este brownie no tiene gusto a chocolate". Cuando quisimos salir, lluvia torrencial. Nos subimos a un taxi para hacer 6 cuadras, y le contamos al taxista nuestras vacaciones del terror. Se rió mucho, era simpático como Sebastian de Metro y medio. En el ascensor veníamos diciendo que el botones nos iba a asesinar, y cuando damos la vuelta al pasillo, vemos la puerta de nuestra habitación abierta, nos quedamos helados, te puedo jurar que en ese momento realmente temíamos por nuestras vidas y yo por mis pertenencias. Me imaginaba al asesino acostado en nuestras camas, mirando la tele. La habitación, a ver como te explico. Abrí la cama para sacudirla y encontré pelos, que se supone que significa eso, no quiero saber. Mi mamá quiso calmar mis aguas diciendo "tal vez se le cae el pelo a la que hace las camas". Me acosté y me picaba todo, sabanas blancas que ya eran grises, peores que las del hospital, sabiendo que alguien desconocido había dormido allí antes, tal vez más de cien desconocidos. Y la almohada. La olías y sabías que había estado guardada en algún ropero por años. La tele era más chica que la netbook, no había cable y si nos enganchamos mirando cronica Tv, se cortó por la lluvia. Más lluvia torrencial. Teníamos las ventanas abiertas y se mojó la cama de Lautaro. Cerramos las ventanas, y con el viento empezaron a moverse como si estuvieran endomoniadas. Teníamos miedo por nuestras vidas otra vez. Entre quejas y risas, nos dormimos. Ahora llueve, y recién terminamos el desayuno más deprimente y pensamos salir al shopping. Pero sabés que estoy feliz, porque cuanta menos playa hagamos, más feliz estoy. Por suerte, de todas estas situaciones puedo sacar buenas anécdotas. Espero que no sea ilegal hacerle tanta mala propaganda a un hotel, tienen suerte que no dí el nombre. Te escribo más tarde, si no me asesinan en ese período.

1 comentario:

  1. No, lo bueno que le encuentro a tal experiencia es que tenés material para un par de relatos y guiones para un futuro corto.

    ResponderBorrar