Ayer fui muy afortunada y decidí ir a ver The Hunger Games al cine, con mis dos hermanos. Apostaba a que me iba a gustar, algo debía tener ya que en mi dashboard no paraban de mencionarla. Y no me equivoqué. Fue la jornada de tres horas y media más feliz dentro de un cine. No es una película que pase desapercibida, menos dentro de lo que es mi vida, hola. Ni bien llegué comprobé que Internet andaba pésimo, abrí el photoshop y empecé con este sketch, que después decidí no pintar.
